En muchos lugares, desde en la plática en la casa del amigo o en la empresa nos encontramos gente que se la pasa quejándose de todo: que si no le alcanza el dinero, que si no tiene trabajo, que si los corrieron de su chamba, que si fulanito no le habla y demás “quejumbres”.

Sí, sé que la situación no está nada fácil pero las cosas no nos caen del cielo; se obtienen con base en el esfuerzo de todos los días, trabajando duro para salir adelante, y esto no es sólo en lo que respecta al dinero; funciona también en las relaciones interpersonales: la amistad se cultiva y se trabaja, el respeto se gana, la superación en todos los sentidos depende únicamente de nosotros, de querer hacerlo.

Me quedo con una frase de mi padre:

No se quejen por aquello por lo que no lucharon.